La edad de los tulipanes

16,00

(1 valoración de cliente)

Autor: Elena Sebastián Casares
Nº páginas: 214
Rústica con solapas

ISBN: 978-84-124344-3-9

Categoría:

Descripción

SINOPSIS:

¿Puede una sola imagen que se mantiene segundos en nuestra retina cambiar el resto de nuestra vida?
Marina es una niña normal que pertenece a una familia aparentemente normal. Ella y su hermano viven con un padre que va a trabajar cada día con su maletín de piel y una madre que prepara dos veces en semana filetes de pollo para cenar.
Sin embargo, con apenas nueve años la vida de Marina sufre un brusco giro cuando descubre a su padre besando a una mujer desconocida en la puerta de un hotel. Presenciar esta escena desestabilizará su pequeño mundo, trastocando su relación con cada miembro de la familia y empujándola a una búsqueda sin descanso de aquella misteriosa rubia de la que solo conoce una cosa: su particular aroma a tulipanes.
Años más tarde, los fantasmas del pasado volverán para destruir los frágiles pilares sobre los que una Marina, ya adulta, ha conseguido sostener su vida, desenterrando oscuros secretos sepultados por el tiempo y el silencio.
¿Acaso nuestra vida puede ser muy distinta a lo que recordamos haber vivido?
Esta novela narra la transformación de la protagonista tras enfrentarse a los traumas de su infancia, y los conflictos que sufre a medida que atraviesa el denso muro tras el que se esconde la verdad de su hermética familia.

1 valoración en La edad de los tulipanes

  1. Rosa

    Compré la novela de Elena un sábado 22 de octubre en la feria del Libro de Majadahonda —a la que no he podido volver este año por cuestiones familiares— y sí, «La edad de los tulipanes» no es terror ni «thriller» —mis géneros favoritos—, pero es una historia muy bella y sobre todo muy bien escrita. Se nota que Elena tiene duende, recorrido y formación.
    Perdón, Elena, por haber tardado un año en abordarla, te aseguro que ha sido por falta de tiempo, no de interés.
    Además de una historia bella, «La edad de los tulipanes» es melancólica y enternecedora. Hablemos de su protagonista: Marina, a la que Elena describe de mil amores. No, Elena no la describe, la «transmite», porque es Marina quien nos habla y su personalidad traspasa el papel a través de las palabras con claridad y rotundidad; la conoces y entiendes de una manera asombrosa, hasta el punto de identificarte con ella profundamente.
    Pues bien, Marina es una chica solitaria y apática, sin más alicientes que despreciar a su odiosa compañera de trabajo. Sin amigos o pareja —su vida sentimental se compone de un fracaso tras otro— y con un sentimiento de culpa monstruoso que la ha llevado precisamente a ser como es y a llevar la vida que lleva. Y no penséis que, por ser una amargada, Marina carece de sentido del humor, qué va; os aseguro que os hará sonreír en más de una ocasión.
    Con solo nueve años descubre a su padre besando a una mujer. Lejos de guardar el secreto, Marina intenta resolver el misterio y busca aliados. Su hermano se niega a seguirle el juego, pero ella, tenaz y preocupada por la estabilidad de su familia y por su madre, insiste en la búsqueda de la verdad, hasta que la situación le estalla en los morros y se va todo al garete: por su culpa. Al menos es lo que ella piensa y siente. Nueve años, ojo, lo que eso puede suponer para un cerebrito a medio hacer. Bajo mi punto de vista, Elena plasma las consecuencias de manera magistral.
    A esto hay que añadir que inmediatamente después de la «estallido» la madre de Marina muere en un accidente. Pasan los años y la Marina adulta vuelve a la carga; soñar con su madre y las repetidas visitas a la casa de su niñez para ver a su padre hacen que retome lo que dejó abandonado a los nueve años, descubriendo que no todo ocurrió como ella pensaba.
    Sé que solo debería escribir sobre «La edad de los tulipanes», para eso es una reseña de esta obra, pero no puedo evitar hablar del paralelismo tan intenso que notado entre esta novela y «La habitación de Minerva»: el intenso amor hacia una madre, el dolor por su pérdida, los recuerdos y la culpa. Curiosas y agradables coincidencias.
    Os recomiendo «La edad de los tulipanes», 212 páginas hermosas y estremecedoras.
    Elena, ha sido un placer leerte.

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